¡Buenos días pollitos! 🐣🐣 Hoy vamos a hablar sobre la «famosa» patología que solemos escuchar muy frecuentemente, la llamada «Diabetes»
¿QUÉ ES? La diabetes es una enfermedad asociada al páncreas. En él se fabrica una célula llamada INSULINA. La insulina es la «llave» que ayuda a la glucosa a entrar a la célula y ésta pueda producir la energía que necesitamos para vivir. TIPOS DE DIABETES: TIPO I – Es heredada, no se fabrica insulina. Los que la padecen son llamados INSULINODEPENDIENTES. Al no entrar la glucosa a la célula es necesario inyectarse insulina para «abrir la puerta» por la que la glucosa entra. TIPO II – A diferencia de la primera, no todas las células que fabrican insulina están estropeadas, sino que no fabrican la concentración necesaria. Por ello no dependen de la inyección de insulina, pero sí de la toma de pastillas para poder regularlo. TIPO III – El problema ocurre cuando una mala alimentación provoca que la entrada quede bloqueada por grasa y las células de insulina se queden acumuladas en la puerta hasta que las glucosas «mueren» y taponan. La solución puede ser tomar pastillas para abrir otro canal para que la glucosa consiga entrar. Sin embargo, estamos acostumbrad@s a la solución «fácil», y la mejor opción para invertirlo puede llegar mediante una nueva y buena alimentación para que se liberen de grasa los canales y así funcione el mecanismo tal y como debería. Nunca nada es milagroso y seguro en esta vida, pero muchas veces podríamos evitar, mediante hábitos saludables, perjuicios que luego repercuten a la larga en nuestra salud y bienestar.
